Depresión posparto más común después de la diabetes gestacional

antecedentes

En 2016, el 5,38% de las mujeres embarazadas en Alemania tenían diabetes mellitus gestacional (DMG). La tendencia está aumentando en todo el mundo. 8-12% de las mujeres desarrollan depresión en relación con el embarazo.

Los síntomas característicos son estado de ánimo deprimido, pérdida de interés y apetito, trastornos del sueño, aumento de la fatiga, sentimientos de inutilidad y culpa, disminución de la concentración y pensamientos y acciones suicidas. La depresión en la fase posparto (depresión posparto [PPD]) puede provocar trastornos del apego entre la madre y el niño, así como problemas de conducta y trastornos del desarrollo emocional y cognitivo en los bebés. Por lo tanto, deben identificarse rápidamente, recomienda el profesor Dr. Michael Hummel, presidente del Grupo de trabajo sobre diabetes y embarazo de la Sociedad Alemana de Diabetes (DDG).

Sin embargo, el diagnóstico y la terapia de DMG por sí mismos no indican una tendencia a la depresión [1, 2]. La relación entre DMG y PPD se ha explorado en muchos estudios. Sin embargo, los resultados se contradecían parcialmente entre sí.

El establecimiento de metas

Un equipo de científicos dirigido por Milad Azami de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Ciencias Médicas de Ilam, Irán, examinó la relación entre DMG y PPD como parte del primer metaanálisis importante con datos de más de dos millones de mujeres [3].

metodología

La revisión sistemática y el metanálisis se realizaron sobre la base de las guías PRISMA. Los científicos identificaron todos los estudios epidemiológicos relevantes de las bases de datos internacionales Scopus, PubMed, Science Direct, Embase, Web of Science, CINAHL, Cochrane Library, EBSCO y Google Scholar. Utilizaron las palabras clave MeSH en inglés y no establecieron un límite de tiempo hasta 2018.

La heterogeneidad de los estudios se calculó mediante el índice I2 de Cochran y la prueba Q. El riesgo relativo (RR) y el intervalo de confianza (IC) del 95% se tomaron de cada estudio. Los datos se analizaron mediante el modelo de efectos aleatorios y la versión 2 del software de metaanálisis integral.

Resultados

Se incluyeron un total de 18 estudios con un tamaño de muestra de 2,370,958 mujeres. El metanálisis mostró que la DMG aumentó significativamente el riesgo de PPD (RR: 1,59; IC del 95%: 1,22-2,07; p = 0,001). En detalle, el RR para los 15 estudios de cohortes, dos estudios transversales y un estudio de casos y controles fue de 1,67 (IC del 95%: 1,22-2,28), 1,37 (IC del 95%: 0,91-2,05) y 1,29 (IC del 95% : 0,98-1,68).

Los autores nombran procesos neuroendocrinológicos como una interacción alterada entre el cerebro y las glándulas suprarrenales, pero también la influencia del aumento del nivel de insulina en la sangre en la glándula tiroides como posibles causas de la conexión entre DMG y PPD. Los procesos inflamatorios y las alteraciones en la liberación de serotonina también podrían influir. Por último, no se debe descuidar el estrés psicológico que la DMG desencadena en las mujeres.

Conclusión

Los autores del estudio concluyen de sus análisis que una DMG puede ser un factor de riesgo para el desarrollo de una PPD. Recomiendan realizar pruebas de PPD en todas las mujeres que desarrollaron DMG durante el embarazo.

El DDG también recomienda que los médicos tratantes examinen constantemente a las mujeres que han dado a luz recientemente con diabetes gestacional para detectar la depresión posparto poco después del parto. Esto se puede hacer durante el examen de seguimiento del metabolismo del azúcar por el paciente completando un cuestionario que consta de diez preguntas. Con base en las respuestas, el riesgo de depresión se puede estimar de manera confiable [1, 2].

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