El lupus eritematoso sistémico se puede contener con ustekinumab

El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad autoinmune en la que pueden manifestarse diferentes síntomas según los órganos afectados. Estos van desde síntomas generales como cansancio y fiebre hasta daño renal severo. Los autoanticuerpos y los complejos inmunes provocan daños en los tejidos y síntomas dermatológicos típicos.

Clínicamente se encuentra eritema en mariposa, exantema maculopapular en el pecho y espalda, placas queratósicas en la cara dorsal de los dedos así como telangiectasias y hemorragias en el pliegue ungueal. A nivel sistémico, pueden producirse pleuresía, pericarditis, endocarditis de Libman-Sacks, glomerulonefritis, neumonía y artralgia.

Inmunológicos probados en enfermedades autoinmunes

Muchas enfermedades autoinmunes pueden regularse negativamente en su actividad con medicamentos antiinflamatorios. Aunque los intentos anteriores, por ejemplo con el interferón, aún no han tenido un éxito rotundo en el LES, los anticuerpos monoclonales se han probado en otras enfermedades autoinmunes.

Un ejemplo es ustekinumab. La sustancia está dirigida contra la interleucina-12 y la interleucina-23, dos sustancias mensajeras que participan en la sobreestimulación de las células T colaboradoras en las enfermedades autoinmunes. Por ejemplo, ustekinumab reduce la actividad de la enfermedad en la enfermedad de Crohn, la psoriasis en placas y también la artritis psoriásica y mejora significativamente los síntomas como el dolor articular. Dado que la afectación articular también ocurre en el LES, tiene sentido probar ustekinumab también en esta enfermedad autoinmune.

Ustekinumab en LES funciona en dos tercios de los pacientes

Un equipo dirigido por el Dr. Ronald van Vollenhoven del Centro de Reumatología e Inmunología de la Universidad de Amsterdam (Países Bajos) lo ha examinado ahora en un estudio [1]. En un estudio de fase II, aleatorizado, doble ciego, trataron a 102 pacientes con LES de moderado a grave, según su peso, con infusiones únicas de 260, 390 o 520 mg de ustekinumab, seguidas de 90 mg de ustekinumab cada 8 semanas s.c. o IV, o placebo. La terapia con ustekinumab se realizó además de la terapia estándar.

El criterio de valoración principal del estudio fue la proporción de pacientes que alcanzaron una respuesta de nivel 4 (SRI-4) después de 24 semanas según el Índice de actividad de la enfermedad sistémica del lupus eriteamatoso 2000.

Resultados

Este criterio de valoración principal se logró en un 62% con ustekinumab y un 33% con placebo de los pacientes que habían recibido al menos una dosis (análisis por intención de tratar modificado). La diferencia de 29 puntos porcentuales fue estadísticamente significativa con un intervalo de confianza del 95% de 10-47 (p = 0,006).

Efectos secundarios a nivel de placebo

En la semana 24, el 78% de los pacientes con ustekinumab y el 67% con placebo presentaron al menos un efecto secundario. Las infecciones (45% con ustekinumab, 50% con placebo) fueron las más frecuentes, sin infecciones oportunistas como herpes zoster, tuberculosis o neoplasias debido al tratamiento durante el período de observación.

La adición de ustekinumab a la terapia estándar aparentemente mejora las tasas de respuesta en el LES. Por tanto, los investigadores holandeses opinan que los resultados positivos justifican continuar por este camino para contener el LES. Ahora, nuevos estudios con un mayor número de pacientes tendrían que confirmar estos resultados, lo que también permitiría evaluar aún mejor la seguridad y tolerabilidad del anticuerpo en esta indicación.