Riesgo cardiovascular por material particulado y ruido

antecedentes

Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son el resultado tanto de una predisposición genética subyacente como de la exposición a diversos factores ambientales. En el último siglo se reveló que factores de riesgo modificables como la dieta, el ejercicio y el tabaquismo juegan un papel clave en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Ahora se reconoce que los factores ambientales como la contaminación del aire y el ruido también son factores de riesgo importantes para las enfermedades cardiovasculares.

Resumen por grupo de expertos

Un grupo internacional de expertos se ha centrado ahora en la evidencia actual sobre los efectos de la contaminación del aire y el ruido en la salud cardiovascular, los procesos fisiopatológicos subyacentes y las posibles medidas para protegerse contra estos riesgos ambientales. Los efectos sobre la salud de la contaminación del aire y el ruido difícilmente pueden considerarse por separado en la vida real porque ambas contaminaciones ambientales, por ejemplo en el tráfico, ocurren juntas. Sin embargo, a través de estudios mecanicistas y experimentos con animales, se pudieron determinar los diferentes efectos fisiopatológicos de los dos factores ambientales. Los resultados del panel de expertos se publicaron en un editorial del European Heart Journal. [1]

ECV por contaminación del aire

Las estimaciones actuales asumen que hay 9 millones de muertes prematuras en todo el mundo debido a enfermedades que son en parte responsables de la contaminación del aire, principalmente por partículas finas de polvo (diámetro <2,5 µm). Se dice que entre el 40 y el 60% de estas enfermedades son enfermedades cardiovasculares. La exposición a corto plazo al aire contaminado se asocia con un aumento del 1-2% en el riesgo por cada 10 µg / m3 de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca, arritmia y muerte súbita. Con una exposición prolongada durante meses y años, los riesgos cardiovasculares se acumulan en un 5-10% por 10 µg / m3.

Fisiopatología

Los efectos adversos para la salud causados ​​por la contaminación del aire (especialmente el polvo fino pero también otras partículas) ya se detectan a niveles de exposición que están por debajo de los valores umbral que se consideran seguros. En el caso de exposición aguda al aire contaminado, se observan cambios muy rápidos, como vasoconstricción, disfunción endotelial, rigidez de las arterias, exacerbación de la isquemia cardíaca, aumento de la coagulabilidad de la sangre, disminución de la capacidad fibrinolítica y aumento de mediadores inflamatorios y oxidativos. estrés. La exposición prolongada al polvo fino también se asocia con un crecimiento acelerado y una mayor vulnerabilidad de las placas ateroscleróticas. Vivir en una región con alta contaminación atmosférica también favorece el desarrollo de enfermedades cardiometabólicas crónicas como la diabetes mellitus y la hipertensión.

Medidas de protección individual contra el aire contaminado

Se pueden utilizar las siguientes medidas para protegerse de la inhalación de aire contaminado:

  • Aparato respiratorio N95: Reduce las partículas finas de polvo (> 0,3 µm) de forma eficaz, sin protección contra contaminantes gaseosos o en forma de vapor. Indicaciones para bajar la presión arterial y mejorar los índices de variabilidad de la frecuencia cardíaca.
  • Purificadores de aire portátiles (PAC): purificación de aire en un área pequeña. La duración de uso y el volumen de la habitación son factores decisivos para su efectividad. Evidencia de beneficios para la variabilidad de la presión arterial y la frecuencia cardíaca.
  • Calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC): Es posible una reducción eficaz de los contaminantes con el reemplazo regular del filtro y la instalación profesional. Eficiencia variable en factores operativos como ventanas abiertas.

En principio, las medidas de protección individuales no pueden ser una alternativa a las medidas políticas para frenar las emisiones contaminantes. Las medidas generales para reducir las emisiones de contaminantes atmosféricos al medio ambiente sirven tanto para proteger la salud de la población como para perseguir los objetivos climáticos.

CVD por ruido

Se estima que en Europa Occidental se pierden alrededor de 1,6 millones de años de vida saludables debido a la exposición al ruido. En una revisión sistemática realizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2018, los autores concluyeron a partir de la evidencia confiable disponible que el riesgo de cardiopatía isquémica aumenta en un 8% cada vez que el ruido del tráfico aumenta en 10 dB. En estudios posteriores de Frankfurt, Londres y Suiza, se demostraron las conexiones entre la exposición al ruido del tráfico y la incidencia y mortalidad de accidentes cerebrovasculares. Un metanálisis de 26 estudios mostró que el ruido del tráfico está asociado con una mayor prevalencia de hipertensión.

El ruido nocturno es particularmente dañino

El ruido durante el día se percibe conscientemente y se percibe como molesto. Esto conduce a una respuesta al estrés con un aumento de los niveles de la hormona del estrés y aumento de la presión arterial, aumento de la frecuencia cardíaca, aumento de la reactividad plaquetaria, disfunción endotelial, inflamación vascular y estrés oxidativo. Aunque los niveles de ruido durante la noche suelen estar muy por debajo de los del día y los ruidos no se perciben conscientemente durante el sueño, se considera que el ruido nocturno es particularmente dañino. Provoca alteraciones del sueño, alteraciones del ritmo circadiano y, por tanto, acorta las fases de regeneración física y mental, por lo que no se garantiza una regeneración eficaz. Los estudios actuales también han demostrado que un ciclo de sueño-vigilia alterado con sueño acortado e interrumpido debido al ruido juega un papel decisivo en el estrés oxidativo cerebrovascular y la disfunción endotelial.

Medidas para reducir el ruido

Las siguientes medidas generales pueden reducir las consecuencias cardiovasculares del ruido del tráfico:

  • Reducción de tráfico (una reducción de ruido audible solo se produce a partir de una reducción del 50%)
  • Cambiar el tráfico nocturno al día
  • Reducción de velocidad
  • Superficies de carreteras silenciosas
  • Neumáticos silenciosos
  • Instalación de barreras acústicas.
  • Ventanas reductoras de sonido.

Conclusión

Los expertos piden una acción política decisiva para reducir la contaminación ambiental, en particular para mejorar el aire y contener el ruido. Esto requiere medidas complejas en la política de transporte, un cambio a fuentes de energía respetuosas con el medio ambiente, planificación ecológica urbana y espacial y gestión del ruido ecológico. Con medidas más intensivas para reducir las emisiones de contaminantes atmosféricos, también se promovería la protección del clima.