La presión arterial alta aumenta el riesgo de hipertrofia

La hipertrofia ventricular izquierda (HVI) es uno de los daños orgánicos provocados por la hipertensión arterial que empeora el pronóstico del paciente. Dado que un electrocardiograma (EKG) no puede descartar la HVI, el examen ecocardiográfico es una piedra angular en el diagnóstico de la cardiopatía hipertónica como consecuencia de la hipertensión arterial [1].

Definición de presión arterial normal alta

En la guía europea para el tratamiento de la presión arterial alta de 2018, los valores de presión arterial de 130-139 / 85-89 mmHg se consideran presión arterial normal en el rango superior (presión arterial normal alta). La terapia con medicamentos solo se recomienda en esta área si el paciente padece una enfermedad cardiovascular y su riesgo cardiovascular aumenta significativamente [1].

Inicio controvertido de la terapia

Sin embargo, las sociedades profesionales de EE. UU. Redujeron el valor límite para el tratamiento de la hipertensión a 130/80 mmHg en 2017 si el paciente presentaba otros factores de riesgo [2]. Se dice que el tratamiento temprano reduce el riesgo de riesgo cardiovascular. Desde la publicación de la guía estadounidense, los valores límite para iniciar la terapia para la hipertensión se han discutido una y otra vez.

Riesgos de la hipertensión arterial normal

No se sabía previamente si la presión arterial alta aumenta el riesgo de HVI. Un subestudio ecocardiográfico como parte del proyecto de investigación de hipertensión PAMELA (Pressioni Arteriosis Monitorate E Loro Association), que se ha estado ejecutando desde 1990, ahora proporciona evidencia de que la presión arterial normal alta no tratada conduce a una mayor incidencia de HVI y al mismo tiempo aumenta el riesgo de hipertensión manifiesta [3].

Objetivo del estudio parcial

El objetivo del análisis transversal longitudinal prospectivo fue determinar si existía una conexión entre la hipertensión arterial normal y el desarrollo de HVI.

Análisis de línea de base

En primer lugar, se incluyeron en un análisis transversal 1397 participantes de PAMELA que aún no habían recibido ningún medicamento antihipertensivo. En el examen inicial, se realizaron diagnósticos extensos de presión arterial que incluyeron ecocardiografía. Se encontró que la HVI fue detectable en el 2,1% de los normotensos, el 6,7% de los muy normales y el 18,3% de los hipertensos.

LVH después de diez años

Solo los 880 participantes que no tenían HVI al inicio del estudio se incluyeron en el estudio prospectivo posterior. Estos fueron examinados nuevamente por ecocardiografía diez años después de la encuesta de referencia. Se demostró que la incidencia de HVI aumentó progresivamente desde normotensos (9%) pasando por muy normales (23,2%) hasta hipertensos (36,5%). El grupo de hipertensión incluyó a aquellos pacientes originalmente muy normales que desarrollaron presión arterial alta dentro de los diez años.

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