Los pacientes con cardiopatía coronaria inestable se benefician de la ICP

antecedentes

La mortalidad del infarto de miocardio con elevación del segmento ST (IAMCEST) se puede reducir mediante una intervención coronaria percutánea (ICP) en comparación con opciones de tratamiento conservadoras como la fibrinólisis. Para todas las demás enfermedades coronarias del corazón (CHD), el uso de PCI para reducir la tasa de mortalidad es controvertido. Además del STEMI agudo, existen otras entidades clínicas. Una CC estable se diferencia de una CC inestable. Según una clasificación moderna, estos incluyen:

  • Enfermedad multivaso según STEMI,
  • Síndrome coronario agudo sin elevación del ST,
  • Post infarto de miocardio sin revascularización

Recientemente se han publicado nuevos estudios aleatorizados con pacientes con cardiopatía coronaria de diferentes clasificaciones y es necesario actualizar los conocimientos mediante metanálisis.

El establecimiento de metas

El objetivo del presente metanálisis fue proporcionar una evaluación actualizada y completa del efecto de la ICP en el infarto de miocardio y el riesgo de muerte utilizando una clasificación moderna que distingue la EC estable de la EC inestable (enfermedad multivaso según a IAMCEST, síndrome coronario agudo sin elevación del ST, postinfarto de miocardio sin revascularización).

metodología

El metanálisis incluyó todos los estudios aleatorizados en los que se llevó a cabo una ICP o una estrategia terapéutica conservadora para el tratamiento de la CC y se documentaron como resultados clínicos la aparición de infarto de miocardio y la mortalidad. Los estudios aleatorizados se dividieron en cuatro categorías para las enfermedades del corazón:

  • Enfermedad multivascular según STEMI
  • Síndrome coronario agudo sin elevación del ST (SCASEST)
  • Post infarto de miocardio sin revascularización
  • CHD estable

La mortalidad por todas las causas se definió como el criterio de valoración principal. Los criterios de valoración secundarios fueron la mortalidad cardiovascular y la aparición de infarto de miocardio. No se hizo distinción entre un infarto de miocardio periprocedimiento y uno espontáneo. Los datos se evaluaron mediante un metanálisis de efectos aleatorios.

Resumen de los estudios

Un total de 46 estudios aleatorizados, incluido el estudio ISCHEMIA de noviembre de 2019, podrían usarse para el metanálisis. El análisis se basa en 37,757 datos de pacientes. De estos, 18.793 pacientes se sometieron a terapia invasiva y 18.964 pacientes se sometieron a terapia conservadora. El seguimiento medio ponderado fue de 31,3 meses.

El número de estudios para las categorías de cardiopatía coronaria utilizados:

  • Enfermedad multivascular según STEMI: 10 estudios con 7.244 pacientes. Terapia invasiva: 3534 pacientes vs. terapia conservadora: 3710 pacientes. El seguimiento medio ponderado fue de 20,2 meses.
  • SCASEST: 10 estudios con 10,314 pacientes. Terapia invasiva: 5.150 pacientes vs. terapia conservadora: 5.164 pacientes.El seguimiento medio ponderado fue de 13,2 meses.
  • Post-infarto de miocardio sin revascularización: 11 estudios con 5.530 pacientes. Terapia invasiva: 2.759 pacientes vs. terapia conservadora: 2.771 pacientes. El seguimiento medio ponderado fue de 42,4 meses.
  • CC estable: 15 estudios con 14.669 pacientes. Terapia invasiva: 7.350 pacientes vs. terapia conservadora: 7.319 pacientes. El seguimiento medio ponderado fue de 41,8 meses.

Resultados

Influencia de la ICP en la mortalidad por todas las causas

PCI tuvo la siguiente influencia en la mortalidad para las tres categorías con escenarios inestables:

  • Enfermedad multivascular según STEMI: riesgo relativo (RR): 0,84 (intervalo de confianza (IC) del 95%: 0,69-1,04; p = 0,11). No hubo heterogeneidad (I2 = 0,0%).
  • SCASEST: RR: 0,84 (IC 95%: 0,72-0,97; p = 0,02). Sin heterogeneidad (I2 = 0,0%).
  • Post-infarto de miocardio sin revascularización: RR: 0,68 (IC 95%: 0,45-1,03; p = 0,07). Heterogeneidad moderada (I2 = 38,7%).

En general, se mostró una reducción de la mortalidad por todas las causas del 16% (RR: 0,84; IC del 95%: 0,75-0,93; p = 0,02) para todas las CC inestables al realizar una ICP. No hubo heterogeneidad (I2 = 0,0%).

En la EC estable, la mortalidad global se mantuvo sin cambios y la ICP no tuvo influencia (RR: 0,98; IC 95%: 0,87-1,11; p = 0,75). No hubo heterogeneidad (I2 = 0,0%).

Influencia de la ICP en la mortalidad cardiovascular y el infarto de miocardio:

Los resultados de la influencia sobre la mortalidad cardiovascular y la aparición de infarto de miocardio fueron comparables a los de la influencia sobre la mortalidad por todas las causas. Las tres categorías de escenarios inestables llevaron a una reducción del 31% en la mortalidad cardiovascular (RR: 0,69; IC del 95%: 0,53-0,90; p = 0,007) y una reducción del 26% en el infarto de miocardio (RR: 0,74; IC del 95%: 0,62 -0,90; p = 0,002).

En la CC estable no hubo efecto de la ICP sobre la mortalidad cardiovascular (RR: 0,89; IC del 95%: 0,71-1,12; p = 0,33) y la aparición de infartos de miocardio (RR: 0, 96; IC del 95%: 0,86-1,08 ; p = 0,54).

Conclusión

El metanálisis, que también incluye el estudio ISCHEMIA publicado recientemente, muestra que los pacientes con arteriopatía coronaria inestable se benefician de la ICP. Los autores incluyen una enfermedad multivaso posterior al IAMCEST, un SCASEST y un postinfarto de miocardio sin revascularización. Se puede reducir el riesgo de muerte y, en particular, el riesgo de muerte cardiovascular y el riesgo de infarto de miocardio. Por otro lado, los pacientes con cardiopatía coronaria estable no tienen ninguna ventaja de la ICP en comparación con las terapias conservadoras.