Sin protección cardiovascular de la vitamina D.

antecedentes

La fascinación por la vitamina D como panacea para muchas enfermedades, incluidas las cardiovasculares, ha multiplicado por cien las mediciones y los suplementos de vitamina D durante la última década, escribe el director del departamento de cardiología del Predicitive Health Institute de Emory University Professor Dr. Arshed Quyyumi. Quyyumi atribuye el auge de la vitamina D a la introducción de métodos mejorados de detección espectrométrica de masas y a una mala interpretación de los datos epidemiológicos. [1].

Exageración de la vitamina D

Numerosos estudios observacionales establecen un vínculo entre los niveles bajos de vitamina D y un mayor riesgo cardiovascular. Estos estudios sugieren que la suplementación con vitamina D puede prevenir los riesgos cardiovasculares. Sin embargo, en un estudio prospectivo, aleatorizado y controlado con placebo con más de 25.000 participantes, no hubo ningún efecto protector de la suplementación con vitamina D [2]. Este resultado ha sido confirmado ahora por un metaanálisis a gran escala [3].

El establecimiento de metas

El metanálisis examinó si existe una conexión entre la suplementación con vitamina D y el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

metodología

Los autores analizaron 21 ensayos clínicos aleatorizados con un total de 83,291 pacientes. En el metanálisis solo se incluyeron los estudios que documentaron los efectos de la suplementación con vitamina D a largo plazo (≥ 1 año) sobre los eventos cardiovasculares y las muertes.

Resultados

De los 83,291 pacientes, 41,669 recibieron suplementos de vitamina D y 41,622 recibieron placebos. La edad media de los pacientes fue de 65,8 años, el 74,4% de los pacientes eran mujeres. En comparación con el placebo, la suplementación con vitamina D no se asoció con una tasa reducida de eventos cardiovasculares graves (riesgo relativo [RR], 1,00 / intervalo de confianza [IC] del 95%, 0,95-1,06 / p = 0,85). Esto también se aplica a la consideración individual de eventos cardiovasculares como infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, mortalidad cardiovascular o mortalidad por todas las causas.

Conclusión

Los autores del metanálisis también llegan a la conclusión de que la suplementación con vitamina D no puede reducir los eventos cardiovasculares graves y, por lo tanto, no está indicada para la prevención dirigida de enfermedades cardiovasculares.
Otros complementos alimenticios supuestamente cardioprotectores a base de ácidos grasos omega-3 también recibieron malas calificaciones recientemente. La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) llegó a la conclusión de que dichos productos no desarrollaron ningún efecto cardioprotector (ver lista amarilla: Ácidos grasos omega-3: la EMA evalúa su uso después de un infarto).