COVID-19: síndrome similar a Kawasaki en niños

antecedentes

El 27 de abril, una advertencia de enfermedad inflamatoria se extendió por todo el Reino Unido en niños con COVID-19. La advertencia multimedia citó características del síndrome de choque tóxico y el síndrome de Kawasaki, y algunos niños también experimentaron síntomas gastrointestinales e inflamación cardíaca. El Departamento de Salud de Nueva York pronto hizo lo mismo con su propia advertencia. A finales de abril, se notificaron casi 100 casos en niños de entre 6 meses y 9 años (principalmente en Europa) [1]. Después de aumentar la cobertura mediática de las observaciones del síndrome de Kawasaki en relación con el COVID-19 en niños, el número de casos notificados aumentó en todo el mundo. Los casos notificados parecen ser enfermedades posinfecciosas que aparecen entre 2 y 4 semanas después de la infección, probablemente en niños genéticamente predispuestos entre las edades de 6 meses y 17 años.

Síntomas

El síndrome de Kawasaki (también conocido como síndrome de los ganglios linfáticos mucocutáneos) es una enfermedad inflamatoria de los vasos sanguíneos que afecta principalmente a los niños pequeños. Una complicación temida es el daño irreversible de los vasos coronarios. La enfermedad comienza con una fiebre repentina que dura al menos 5 días. También son típicas diversas manifestaciones cutáneas. La causa del síndrome de Kawasaki aún se desconoce, pero se cree que los virus u otros organismos infecciosos pueden desencadenar una respuesta inusual del sistema inmunológico en niños con predisposición genética.

Las características observadas de los casos que parecen estar relacionados con COVID-19 incluyen:

  • fiebre
  • erupción cutanea
  • Conjuntivitis
  • manos rojas hinchadas
  • labios rojos agrietados

En algunos casos, la enfermedad se presentó más como un síndrome de choque tóxico o miocarditis aislada. [1]

Incidencia

Una estimación de incidencia muy aproximada (!) Basada en datos actuales de Bérgamo, Italia y el estado de Nueva York se encuentra entre el 0,016% (IC del 95%: 0,013-0,02%) y el 0,31% (IC del 95%: 0,2- 0,47%) de los niños infectados [1].

Acción sugerida

A principios de mayo, la denominada Colaboración Internacional PICU-COVID-19, coordinada por Jeffrey Burns, Jefe de Medicina Intensiva del Boston Children's Hospital, convocó una conferencia en la que se redactaron recomendaciones de actuación. Los expertos en pediatría en cuidados intensivos, cardiología, reumatología, enfermedades infecciosas y síndrome de Kawasaki revisaron datos de varios casos en Europa y los EE. UU. Y realizaron recomendaciones para los médicos cuando se encuentran con casos potenciales de este síndrome en niños [2]:

  • Seguimiento: los niños con fiebre inexplicable y signos de inflamación (aumento de proteína C reactiva o recuento de glóbulos blancos) deben ser monitoreados cuidadosamente para detectar una posible progresión de la enfermedad.
  • Pruebas de laboratorio: la evaluación debe incluir la medición de marcadores secuenciales de inflamación, incluido el hemograma completo, la proteína C reactiva y la velocidad de sedimentación globular. Parámetros de coagulación que incluyen dímero D y ferritina; Marcadores de función hepática; y un perfil de citocinas. Además de las pruebas de PCR para el SARS-CoV-2, se deben realizar pruebas de anticuerpos, ya que muchos niños tienen anticuerpos positivos aunque sean negativos por PCR.
  • Ecocardiografía: en niños con síndrome de Kawasaki se deben realizar ecocardiogramas en serie, incluida una evaluación detallada de las arterias coronarias. En algunos casos, se observó una actividad cardíaca reducida y un agrandamiento de las arterias coronarias. Los niños con complicaciones cardíacas graves deben ser controlados a largo plazo.

Se necesita más investigación

Los panelistas de la Colaboración Internacional PICU-COVID-19 señalaron la urgente necesidad de estudiar mejor esta enfermedad emergente asociada a COVID en los niños. No está claro cómo reacciona el sistema inmunológico de los niños, qué factores genéticos de riesgo pueden ser portadores y por qué hay tantas presentaciones diferentes. Instan a los médicos a inscribir a los niños en protocolos de investigación que incluyan muestras de suero o plasma, estudios de ADN y ARN para biobancos [2].

También instan al gobierno y otras autoridades de salud a invertir de inmediato en ensayos clínicos e integración de datos basados ​​en registros de niños con COVID-19 y niños con el nuevo síndrome inflamatorio.