Diabulimia: una tendencia peligrosa entre los jóvenes con diabetes tipo I

Muchos profesionales médicos desconocen el trastorno alimentario diabulimia. Esta tendencia que pone en peligro la vida está más extendida de lo que a menudo se supone. Según un comunicado de prensa de diabetesDE, German Diabetes Aid, los diabéticos jóvenes de tipo I se ven especialmente afectados. Según un estudio noruego publicado en Diabetes Care en 2013, se dice que alrededor de una de cada tres mujeres de 20 años con diabetes tipo 1 sufren de diabulimia (2013; DOI: 10.2337 / dc13-0431). Al igual que con otros trastornos alimentarios, la diabulimia se centra en perder y controlar el peso corporal. Las inyecciones de insulina irregulares o las restricciones estrictas de insulina (purga de insulina) deberían derretir los kilos más rápido y / o prevenir la obesidad. Sin embargo, este proceso puede salirse de control rápidamente y terminar en la unidad de cuidados intensivos, si no fatalmente.

Diabulimia: adelgazar con la purga de insulina

Los pacientes con diabulemia intentan reducir su peso corporal principalmente mediante la llamada purga de insulina. Los afectados se inyectan conscientemente menos insulina o incluso se saltan las inyecciones de insulina por completo. Como resultado, aumenta la concentración de azúcar en sangre. Además, los riñones se estresan porque eliminan el exceso de carbohidratos del cuerpo. Por este motivo, la diabulimia también se conoce como "bulimia renal" o "vómitos por los riñones". Muchas mujeres piensan que tienen la enfermedad bajo control. Pero las apariencias engañan. No es raro que los afectados caigan en un coma cetoacidótico y solo recuperen el conocimiento en una unidad de cuidados intensivos. Además, si los niveles de HbA1c aumentan constantemente, existe el riesgo de daños consecuentes en los ojos, el corazón, los riñones y los nervios.

Mujeres afectadas con más frecuencia

La diabulimia afecta principalmente a las mujeres. "En general, la purga de insulina es más un fenómeno femenino", dice el Dr. Berthold Maier, psicodiabetólogo del Mergentheim Diabetes Center. Los primeros signos de la enfermedad suelen aparecer en la pubertad. Incluso los adolescentes sanos a menudo tienen que luchar con este trastorno hormonal. Las mujeres con diabetes tipo 1 a menudo encuentran el momento mucho más difícil. La enfermedad en sí, las visitas constantes resultantes al médico y los controles permanentes del azúcar en sangre se consideran particularmente restrictivos. Las regulaciones obligatorias y las inyecciones diarias, que a menudo todavía son controladas por los padres, complican aún más la ya difícil y a veces rebelde fase de la vida. "La diabetes y la pubertad no suelen ir bien juntas", resume Maier.

Se dice que el control de peso aumenta la autoestima

La mayoría de las mujeres jóvenes, con o sin diabetes, tienen problemas de peso durante la pubertad, hay falta de confianza en sí mismas y todas las reglas se consideran molestas o superfluas. "Jugar con insulina" les parece a muchos jóvenes diabéticos como una forma de escapar de la miseria. Con la restricción de insulina autoinducida, existe la supuesta libertad de poder comer cualquier cosa sin preocupaciones sin aumentar de peso. Una persona afectada informa: “A veces ya no me inyectaba insulina basal”. El resultado fue una cetoacidosis intensa, a la que afortunadamente sobrevivió.

Esté atento a los síntomas y reconozca la diabulimia

Se estima que la frecuencia de la diabulimia tiene un elevado número de casos no denunciados. Dado que la enfermedad, como la mayoría de los trastornos alimentarios, está plagada de vergüenza, muchos pacientes diabulímicos no se atreven a decirle a un médico sobre sus restricciones deliberadas de insulina. Por tanto, es de suma importancia reconocer los síntomas correspondientes en la consulta y en la clínica. Los principales signos de la diabulimia son:

  • Ausencia por chequeos
  • niveles de azúcar en sangre apenas documentados
  • aumento de los niveles de HbA1c
  • desequilibrios metabólicos frecuentes
  • Rendimiento deteriorado, respiración superficial
  • Fallos neuropáticos prematuros.