Test de navegación para la detección precoz del Alzheimer

antecedentes

Un diagnóstico confiable de la enfermedad de Alzheimer en las etapas más tempranas posibles es de inmensa importancia porque las estrategias terapéuticas modernas tienen como objetivo ralentizar o incluso prevenir la progresión de la enfermedad. En la práctica, sin embargo, es difícil diferenciar entre el primer deterioro de la memoria debido a la enfermedad de Alzheimer y problemas de memoria comparables de otros orígenes sin exámenes extensos de LCR o PET [1].

Límites de prueba convencionales

Para el diagnóstico de rutina de la enfermedad de Alzheimer, actualmente se utilizan pruebas neuropsicológicas, que se centran principalmente en los déficits de memoria a corto plazo y de episodios.Sin embargo, estos déficits también pueden ocurrir con el envejecimiento fisiológico u otras formas de demencia, p. Ej. B. Se produce una degeneración lobular frontotemporal (DLFT). Además, los resultados de estas pruebas también pueden verse influidos por los antecedentes socioculturales, la educación y las habilidades lingüísticas del paciente.

Orientación espacial

En modelos animales, las regiones cerebrales de orientación espacial se ven afectadas antes por la patología de Alzheimer que las regiones cerebrales para la memoria a corto plazo y de episodios. También se sabe por la práctica que las habilidades de orientación y navegación de los pacientes con Alzheimer pueden verse afectadas muy temprano, mientras que estas habilidades se conservan durante un tiempo comparativamente largo durante el proceso de envejecimiento fisiológico o con otras formas de demencia. El conocimiento empírico de las limitaciones de la orientación espacial y la capacidad de navegación ya en las primeras etapas de la enfermedad de Alzheimer también ha sido confirmado por estudios iniciales [2].

Prueba de navegación para diagnóstico precoz

Un equipo dirigido por el Dr. Florian Schöberl, del grupo de investigación Estado y contrarregulación del Departamento de Neurología Experimental de la Clínica Neurológica de la Universidad Ludwig Maximilians de Múnich, ha utilizado estos conocimientos y ha desarrollado pruebas de navegación sencillas para el diagnóstico precoz específico del Alzheimer y comprobado la idoneidad de la prueba en un primer estudio.

El establecimiento de metas

El estudio debería mostrar si es posible diferenciar entre pacientes amiloides positivos (A +) y amiloides negativos (A-) con deterioro cognitivo leve amnésico (aMCI) utilizando la nueva prueba de navegación.

Métodos

Los pacientes con DCL a se dividieron en un grupo A + en el que se sospechaba enfermedad de Alzheimer y un grupo A sin sospecha de enfermedad de Alzheimer. El grupo de control estaba formado por personas mayores sin problemas de memoria. La prueba de navegación se llevó a cabo en un terreno de 700 m2. En una caminata corta con una ruta establecida, los participantes fueron llevados a cinco objetos que estaban esparcidos por el sitio.

Navegación egocéntrica y alocéntrica

Luego, se pidió a las personas de prueba que volvieran a caminar por la misma ruta sin acompañamiento y que buscaran los objetos en el orden indicado. Se comprobó si los participantes habían memorizado la secuencia de la caminata (navegación egocéntrica). En la segunda ronda se probó si los participantes podían referirse a un mapa mental del área que incluyera la ubicación de los objetos para su orientación. Para hacer esto, se les pidió que colocaran los objetos en un orden diferente, p. Ej. B. buscar el segundo objeto originalmente como el cuarto, utilizando la ruta más corta posible (navegación alocéntrica).

Resultados

Participaron en el estudio 21 pacientes con DCL a. Había 11 pacientes en el grupo A + y 10 en el grupo A. El grupo de control estaba formado por 15 personas. Los sujetos tenían entre 68 y 75 años. En las pruebas neuropsicológicas convencionales, los pacientes con aMCI de los grupos A + y A- obtuvieron resultados similares, por lo que los pacientes no pudieron diferenciarse en base a estas pruebas. En comparación con el grupo de control, ambos grupos de DCL tuvieron problemas más frecuentes para encontrar la ruta más corta a los objetos en un orden diferente. En promedio, se movieron más lentamente y permanecieron más tiempo en la encrucijada que los participantes cognitivamente intactos.

Resultados significativamente peores con A +

En general, los pacientes del grupo A + se desempeñaron significativamente peor que el grupo A (43%) y el grupo de control (14%) con una tasa de error del 77% para la navegación egocéntrica y alocéntrica. En contraste con el grupo A en el que la navegación egocéntrica todavía funcionaba bastante bien (tasa de error 12%), los pacientes en el grupo A + también tuvieron problemas importantes aquí (tasa de error 53%).

Conclusión

Los investigadores de Schöberl ven su suposición de que la prueba de navegación puede detectar la enfermedad de Alzheimer de manera más confiable en sus primeras etapas que las pruebas convencionales. Sin embargo, el estudio actual era demasiado pequeño para sacar conclusiones definitivas. Para su uso en la práctica, la prueba debe evaluarse y estandarizarse.