La pandemia del SARS-CoV-2 pone en peligro la atención de la enfermedad de Parkinson

antecedentes

La Sociedad Alemana de Neurología (DGN) informa que la atención aguda de los pacientes de Parkinson, por ejemplo, para infecciones, crisis acinéticas, psicosis, así como la configuración necesaria de bombas de drogas o "marcapasos cerebrales", también en tiempos de SARS-CoV-2 pandemia, sin restricciones está garantizada. La Comisión de Trastornos del Movimiento de la DGN, sin embargo, teme una atención subóptima del cuadro de enfermedad crónica progresiva de Parkinson en la etapa avanzada a través de la estrategia de "distanciamiento social" para contener las infecciones por SARS-CoV-2.

Terapia de Parkinson multimodal

La enfermedad de Parkinson se trata con una terapia multimodal que, además de la atención médica, también incluye terapias complementarias según lo requiera el paciente. Las terapias que lo acompañan incluyen terapia ocupacional, fisioterapia y logopedia. Sirven para reducir las limitaciones del paciente y para mantener y mejorar su calidad de vida. En muchos casos, sin embargo, requieren un contacto frecuente y cercanía física entre el médico y el paciente.

El necesario distanciamiento social pone en peligro el éxito de la terapia

La enfermedad de Parkinson no está relacionada con un mayor riesgo de infección, pero dado que los pacientes de Parkinson suelen tener una edad avanzada y pueden padecer enfermedades previas que los predisponen al COVID-19 grave, deben estar especialmente protegidos. El distanciamiento social requerido en tiempos de la pandemia del SARS-CoV-2 hace que los contactos habituales entre el paciente y el médico, así como muchas de las medidas terapéuticas habituales, sean imposibles. Sin embargo, la suspensión a largo plazo de componentes individuales de la terapia multimodal puede poner en peligro el éxito del tratamiento, restringir las habilidades motoras o del lenguaje y promover la progresión de la enfermedad.

Alternativas al contacto directo

Algunas de las medidas terapéuticas habituales pueden sustituirse parcialmente por las telecomunicaciones modernas. La Comisión de Trastornos del Movimiento de la DGN hace un llamamiento a los colegas para que ofrezcan constantemente estas alternativas con el fin de reducir en gran medida el tráfico de pacientes con el fin de protegerse contra la infección:

  • Las consultas médicas y los controles de rutina se pueden realizar por consulta telefónica o por video.
  • El paciente puede recibir recetas y referencias por correo.
  • Las terapias de movimiento, voz, habla y habla se pueden realizar a través de la consulta por video.
  • Las sesiones psicoterapéuticas se pueden realizar en forma de videoconsultas.

Para los pacientes, la Sociedad Alemana de Parkinson y Trastornos del Movimiento e. V desarrolló una guía completa y comprensible sobre el tema del SARS-CoV-2 y la atención del Parkinson, que también se puede descargar. [2]

Límites a los cuidados alternativos

Por muy buenas que sean algunas alternativas de terapia digital para el tratamiento de la enfermedad de Parkinson, algunos pacientes simplemente no pueden percibirlas. Otros necesitan apoyo para poder utilizarlos, pero esto no siempre se puede garantizar. Por lo tanto, la DGN exige que se desarrollen conceptos para garantizar que los pacientes reciban módulos de terapia relevantes en caso de un “apagado” más prolongado si las alternativas de terapia digital no son una opción en casos individuales. Tratamientos bajo estrictas precauciones higiénicas, como B. un requisito de máscara. Para evitar otras infecciones respiratorias, los pacientes de edad avanzada siempre deben vacunarse contra la influenza y los neumococos.