Vínculo entre el músculo y el cerebro: por qué el ejercicio retrasa la progresión de la enfermedad de Alzheimer

Se sabe desde hace mucho tiempo que el ejercicio tiene un efecto positivo en la función cognitiva y puede prevenir la demencia.

Alrededor de 1,6 millones de personas en Alemania padecen demencia. La demencia debida a la enfermedad de Alzheimer es la forma más común. Además de la edad y la falta de ejercicio, conviene mencionar los siguientes factores como factores de riesgo que favorecen el desarrollo de la demencia:

  • Humo
  • hipertensión
  • Diabetes mellitus
  • Hiperlipidemia
  • depresión
  • Aislamiento social.

Los datos del estudio muestran que la falta de actividad física es el factor de riesgo más importante y, con un 21%, tiene la mayor influencia en la prevalencia de la enfermedad de Alzheimer [1].

Posible vínculo entre músculo y cerebro.

Por qué la falta de ejercicio se considera un factor de riesgo para la demencia de Alzheimer y por qué la actividad física puede ralentizar la progresión de la enfermedad fue el tema de un estudio que se publicó recientemente en la reconocida revista "Nature Medicine" [2].

Irisin como mediadora

Los investigadores identificaron la sustancia mensajera irisina como un posible mediador entre la actividad muscular y la memoria. La irisina es una de las mioquinas y surge de la proteína transmembrana FNDC5 (dominio de fibronectina tipo III que contiene proteína 5). La FNDC5 se forma cada vez más en las células musculares durante la actividad física. Su dominio extracelular se activa proteolíticamente después del transporte a la membrana celular y se secreta como irisina.

Una vez liberada, la irisina ingresa al cerebro a través del torrente sanguíneo. El grupo de investigación dirigido por Mychael V. Lourenco (Universidad Federal de Río de Janeiro e Instituto Taub para la Investigación sobre la Enfermedad de Alzheimer y el Envejecimiento del Cerebro, Universidad de Columbia, Nueva York) pudo demostrar que los pacientes con enfermedad de Alzheimer disminuyeron los niveles de FNDC5 / irisina en el hipocampo y tiene líquido cefalorraquídeo. Por el contrario, los experimentos con animales del grupo de investigación mostraron una mejora en la plasticidad sináptica cuando estaban presentes niveles aumentados de FNDC5 / irisina.

Conclusión

"Estos y otros resultados muestran que la actividad física puede influir positivamente en la aparición de la demencia", dice el profesor Dr. Richard Dodel de la Universidad de Duisburg-Essen [3]. “Si el mecanismo FNDC5 / Irisin está realmente influenciado o qué otras sustancias mensajeras y vías de señalización están involucradas no se puede evaluar de manera concluyente en este momento. Los efectos positivos del deporte sobre el rendimiento cognitivo han sido bien documentados en general, por lo que recomendamos a todos que sean físicamente activos ”, continúa Dodel.