Incontinencia urinaria: el marcapasos mantiene la vejiga apretada

Casi una de cada tres mujeres en Alemania tiene dificultades para retener la orina, y estas no son solo mujeres mayores. De repente, necesitas ir al baño con urgencia y apenas lo logras, si es que lo logras. La búsqueda constante del baño más cercano, el miedo a oler la orina y la vergüenza de llevar compresas para la incontinencia, conocidas popularmente como pañales, limitan gravemente la calidad de vida de los afectados. El tratamiento con medicamentos y las medidas que lo acompañan, como los ejercicios del suelo pélvico y las almohadillas para la incontinencia, suelen ser prolongados y a menudo inadecuados.

Los impulsos eléctricos ayudan con el control de la vejiga

Para ayudar a los pacientes, que a menudo han pasado por un largo camino de sufrimiento, el centro de suelo pélvico del Hospital Universitario de Ulm bajo la dirección del Dr. Miriam Deniz desarrolló un marcapasos vesical. Como un marcapasos cardíaco, se implanta debajo de la piel y puede restaurar completamente la función de la vejiga con la ayuda de electrodos finos que estimulan los nervios de la vejiga y los músculos de la vejiga con impulsos eléctricos. El marcapasos hace contacto con los nervios que van desde el sacro a la vejiga y los músculos de la vejiga, y emite repetidamente impulsos eléctricos débiles. A través de esta estimulación, la actividad muscular ahora se puede controlar mejor nuevamente y se pueden eliminar los síntomas de una vejiga hiperactiva.

Pruebe primero, luego implante completamente

Para probar si la neuromodulación sacra también funciona, los uroginecólogos de Ulm implantan primero un electrodo que está conectado a un marcapasos fuera del cuerpo. En la siguiente fase de prueba de dos a cuatro semanas, se verifica si la medida está funcionando. Si este es el caso, el marcapasos vesical se inserta debajo de la piel en el área del sacro. Después de la operación suave y mínimamente invasiva, el pequeño dispositivo no se puede ver desde el exterior y después de un tiempo los pacientes ya no sienten la ligera sensación de hormigueo que desencadena.

También apto para incontinencia fecal

Tras la operación, que apenas presenta complicaciones, los pacientes pueden volver a llevar una vida más despreocupada. Pero el marcapasos no solo puede mejorar la calidad de vida de las mujeres con incontinencia urinaria, los médicos de Ulm quieren utilizar este principio terapéutico en el futuro también para la incontinencia fecal y los trastornos de la micción.